ANTECEDENTES DEL PARTO EN AGUA

Se documento el primer parto en agua en 1805 en Francia, cuando una mujer en pleno proceso de parto, terminó agotada, se metió en un baño caliente para relajarse y dio a luz a su hijo en el agua poco después.

En 1960 Igor Charkovsky un obstetra ruso, creía que el nacimiento en el agua, aliviaba la aglomeración de la gravedad en las células del cerebro en el momento del nacimiento, mejorando así las capacidades psíquicas del bebé.

Leboyer, fue otra obstetra de esta década, la cual colocó al bebé recién nacido en un baño de agua tibia inmediatamente después del parto, para que el período de adaptación extrauterino fuera menos traumático.

1970 – 1980: Un cirujano Francés llamado Michel Odent estableció un Centro de Maternidad Familiar en Pithiviers, Francia. Tenía habitaciones con un ambiente hogareño, intervención mínima y baños con la intención de ayudar a la relajación y el alivio del dolor, sin pensar en que por un incidente por una mujer que se negó a salir de la bañera en el momento del nacimiento descubriría un método alternativo de lograr un parto natural. Se percato de los beneficios para la madre y el bebé, lo llevó a creer que el agua es una herramienta valiosa para las mujeres que sufren partos prolongados difíciles.

Publicó el primer trabajo de investigación de su clase en 1983 después de asistir a 100 nacimientos de agua.

Las tinas para partos se introdujeron por primera vez en el Reino Unido a finales de los años 80.

En 1981 se empezó a utilizar en América.

En 1985 el Dr. Michael Rosenthal abrió el Centro de Alumbramiento Familiar en Upland, California.

Hoy en día esta práctica es muy utilizada en Holanda, Bélgica, Reino Unido, Francia, Japón, Australia, Estados Unidos y España. Cada año se crean más centros en donde se realizan partos en el agua. Según sus adeptos, esta iniciativa es mucho más humanizada y natural.

En nuestro país los partos por agua, se practican hace más de dos décadas y con el apoyo de MI PARTO vamos por más…


¿QUÉ ES EL PARTO EN AGUA?
El parto en agua forma parte de una corriente que cada día es más fuerte en el mundo entero, conocida como "Parto Humanizado", la cual procura otorgar a la mamá y a su bebé, las condiciones adecuadas, para que un proceso tan bello, fisiológico y natural como es el parto, fluya de manera armónica y tranquila. El agua es un elemento amigable que nos ayuda con este propósito.

¿En qué consiste un parto en agua?
La diferencia con el parto convencional está en que, una vez que han comenzado las contracciones, te sumerges en una bañera. La temperatura del agua es de 37 a 39° C, lo que facilita la dilatación.

La ventaja de esta forma de dar a luz, radica en que sientas una mayor relajación por el contacto de tu cuerpo con el agua, de modo que segrega mayor número de endorfinas, las hormonas que alivian el dolor. Durante el proceso del parto, el ginecólogo se encarga de escuchar los latidos del corazón de tu bebé mediante un estetoscopio o doppler fetal.

Cuando llega el momento del nacimiento, hay mujeres que optan por salir de la bañera y tener a su hijo en una cama o sentadas en una silla, pero lo más normal es que el bebé nazca en el agua.

El hecho de que la cabeza del bebé, al salir, permanezca unos minutos boca abajo dentro del agua, no implica ningún riesgo para su salud porque todavía respira a través del cordón umbilical.

Una vez que el cuerpo del bebé ha salido, el médico saca al recién nacido del agua. A partir de ese momento, comienza a respirar por sí mismo.

En este tipo de partos los bebés tienen un cambio gradual al medio externo porque al salir del vientre materno, su primer contacto es el agua, un ambiente muy similar al que ha tenido durante los nueve meses de gestación, mientras estaba dentro de la bolsa de líquido amniótico. Si estás contemplando la posibilidad de dar a luz de este modo, ten en cuenta que estos nacimientos son posibles siempre que en el embarazo no hayan surgido problemas que imposibiliten la vía del nacimiento vaginal.

En MI PARTO, atenderemos tu caso personalmente y te guiaremos para que el nacimiento de ese nuevo ser, sea memorable.

¿Quiénes son candidatas a tener un parto en agua?
Todas las mujeres han sido dotadas biológica y fisiológicamente de esta capacidad y la mayoría son candidatas, pero existen algunas circunstancias en las que no se recomienda un parto en agua tales como:

Contraindicaciones abolutas
Placenta previa.
Placenta acreta.

Contraindicaciones relativas
Si tienes una condición de salud crónica como diabetes, enfermedades del corazón o enfermedad del riñón, o un problema de salud que se puede transferir fácilmente en agua, tales como herpes. 
Si tienes la presión arterial alta (pre-eclampsia: Hipertensión inducida durante el embarazo.)
Si tú bebé tiene alguna condición que comprometa la salud fetal.
Parto prematuro (menor a 34 semanas.)
Grados de desnutrición severa.
Presentaciones anómalas del bebé.

SI SE PUEDE tener un parto acuático después de una Cesárea. Una de las razones por las que se llega a buscar esta alternativa son precisamente las que no desean tener otra cesárea.


BENEFICIOS

Para la Mamá
El agua tibia ayuda a aliviar el dolor y a relajarte por lo cual te facilita controlar tu respiración. Esto reduce la necesidad de medicamentos y anestesia.

El parto en agua es un proceso espontáneo, tanto para ti como el bebé se toman su tiempo y trabajan juntos; no intervienen medicamentos para inducir las contracciones, se reduce la utilización de anestesia.

El parto en agua colabora para que tengas más control y participación en el proceso, ya que pueda elegir cuando entrar o salir de la bañera, y disfrutar de un entorno más amable y sereno.

El agua resulta ser un gran aliado para facilitar el trabajo de parto. A temperatura templada, libre del peso y fuerza de gravedad es de gran alivio para casi todas las mujeres.


El agua ayuda también a disminuir la intensidad y el ritmo de las contracciones al mismo tiempo que acelera y favorece la dilatación.

El medio acuático ayuda a relajar los músculos provocando que tu cuerpo produzca inhibidores del dolor (endorfinas) para complementar su labor.

Cuando las contracciones de la mujer se vuelven más intensas pero tu dilatación no avanza, el descansar en el agua caliente puede proporcionarles alivio. Una vez en el agua la labor de parto se hace más fácil y eficaz.

La noradrenalina y las catecolaminas son hormonas segregadas por el estrés, éstas a su vez aumentan la presión sanguínea y pueden inhibir o aminorar la labor de parto.

En el agua la mujer logra un alto nivel de comodidad que ayuda a reducir su miedo y tensión. Una vez que encuentras un estado más relajado, tu capacidad de concentración mejora, así que logras enfocarte en el proceso interior de dar a luz ayudando a tu bebé a nacer más fácilmente.

Un ambiente acuoso facilita la elasticidad en los tejidos del perineo, reduciendo la incidencia y severidad de desgarros. Un parto en agua no requiere de episiotomía (incisión quirúrgica para abreviar el parto y apresurar la salida del bebé).

En el agua puedes cambiar de posición fácilmente evitando que se canse rápido y a su vez ayudas a que tu bebé se acomode. La postura vertical en la bañera, es la más natural para tener un bebé porque ayuda y facilita la expulsión del bebé.

La posición más utilizada en este tipo de partos es “de cuclillas”, lo que facilita la apertura del canal vaginal. Además tú y tu bebé, cuentan con la ayuda de la fuerza de gravedad para facilitar el nacimiento, y al estar bajo el agua, no hay riesgo de que el bebé se caiga o golpee.

Es compatible con su peso y hace que sea más fácil para que permanezcas en posición vertical, ayudando a tu pelvis se abra para que el bebé pueda pasar a través.

Así también se la atribuye al parto en agua la aceleración y aumento de la lactancia, esto en parte a la ausencia de medicamentos y al estado tranquilo en que se encuentra la madre, así como la secreción de oxitocina endógena.

Para el Papá
Un parto en agua, a diferencia de uno natural asistido requiere de la participación más cercana y activa de la pareja.

• Es de gran ayuda que el padre se introduzca en la bañera; su motivación hacia la madre, caricias y colaboración logran que el nacimiento se desarrolle de mejor manera.

Esa valiosa participación en el parto crea lazos afectivos más estrechos con tu familia.

El agua tibia es un ambiente similar al que albergó al bebé durante los últimos nueve meses. En teoría, esto facilita su transición hacia el mundo exterior.

Para el Bebé
Las hormonas que segregas son absorbidas por el bebé, si te encuentras cómoda y tranquila al dar a luz en agua también lo estará tu bebé, pasando menos tiempo en el canal de nacimiento.

• Nacer bajo el agua no causa tensión, debido a que el ambiente y la temperatura le es totalmente familiar, se puede mover con mayor libertad.

El agua disminuye la sobrecarga sensorial, las luces y sonidos son más tenues y el contacto piel a piel contigo es muy suave y le permite a tu bebé un nacimiento amable.

Tú bebé no se ahoga porque recibe el oxígeno que necesita para vivir a través del cordón umbilical que esta conectado a la placenta y a su vez contigo.

Se cree que los bebés nacidos en agua nacen tranquilos, tienen mejor desarrollo muscular y son menos irritables.

Estos bebés nacen serenos, tienen mejor desarrollo de la fuerza muscular, menor irritabilidad, y menor incidencia de enfermedades durante el primer año de vida (relacionados con estrés y disminución de las defensas).

El/la bebé está exento de padecer los efectos colaterales por medicamentos al no ser usados en ti.

Flotar en el agua reduce la compresión de los tejidos y del abdomen, favorece la circulación sanguínea al útero mejorando la oxigenación del bebé. Se reduce la posibilidad de comprimir la vena cava y la arteria aorta lo cual no limita el flujo sanguíneo al útero, la placenta y al bebé.


Mitos comunes del Parto en Agua
El bebé se puede ahogar o broncoaspirar. FALSO, antes de los 3 meses aprox. los humanos tenemos un actoreflejo que cierra la glotis esto impedirá el ingreso de agua en los pulmones.

Es antihigiénico y puede contraer alguna infección. FALSO, la única precaución que se debe tener es que el agua este limpia, el agua común de la llave es suficiente. Durante el trabajo de parto todo esta en movimiento, hacia abajo y hacia afuera, el bebé desciende en el canal de parto, no tiene sentido que las bacterias del agua subirían al útero. De hecho, la concentración de bacterias en y alrededor de la vagina en realidad se diluyen por el agua, lo que reduce la posibilidad de infección. Tal vez el viejo dicho “The solution to pollution is dilution (la solución a la contaminación es la dilución)” es aplicable en este caso.

No se puede porque tiene una circular de cordón. FALSO, El hecho de que el bebé tenga una circular de cordón no es contraindicación para tener un parto en agua o cualquier tipo de parto, las circulares de cordón al cuello no tienen repercusión pues la longitud del cordón es suficiente y la estructura de gelatina del propio cordón evita que se constriñan los vasos del mismo; en muchísimos partos normales descubrimos la existencia de la propia circular al ver al bebé nacer, pues ningún dato del monitor cardiotocográfico nos lo hacía sospechar previamente.

El momento más vulnerable para el cordón, tiene lugar en el parto durante el descenso de la cabeza por el canal del parto, pero este fenómeno es conocido, y observable en el registro cardiotocográfico; no es una amenaza imprevisible. De hecho la compresión del cordón es detectada con gran exactitud por el registro de la frecuencia cardiaca fetal, que responde como un reflejo variándose la frecuencia cardiaca fetal y en la mayoría de los casos no requiere ninguna intervención.

No puede porque el bebé viene sentado. CIERTO, pero existen técnicas que pueden facilitar la correcta colocación del bebé detectándolo a tiempo.

No se puede porque ya tuvo una cesárea. FALSO. El hecho de tener una cesárea anterior no es contraidicacion para tener un parto natural, lo ideal es que exista un lapso mínimo de 18 meses entre un nacimiento y otro.

No se puede porque es primeriza y tiene más de 30 años. FALSO, no existe una relación entre la edad y la capacidad innata que las mujeres tienen para parir a sus hijos, cuando el embarazo transcurre de forma normal se puede tener un parto natural sin importar la edad.

No se puede porque no tiene una cadera ancha o planteandolo de otra manera, no se puede por que la cadera es muy “estrecha”. FALSO, recordemos que el parto es un proceso dinámico, no es lo mismo la cadera de una mujer que no esta embarazada, la de otra a los 4 meses, a los 9 meses y ya en trabajo de parto, la pelvis femenina esta compuesta por varios huesos unidos entre si por ligamentos, así mismo la cabeza del bebé también son varios huesos que tienen, la capacidad de amoldarse mientras van descendiendo a traves del canal de parto, entre los movimientos que la madre elige, los movimientos que realiza el bebé, y el coctel de hormonas que se liberan en el parto se logran modificaciones muy importantes en la pelvis, que finalmente hacen que nazca el bebé. Por lo tanto solo debería juzgar la pelvis de una mujer el mismo trabajo de parto.

Es más doloroso que un parto convencional. FALSO, por el contrario, el agua tiene efecto analgésico, ya que se encuentra generalemente a 38 C, y además permite un facil desplazamiento en la tina, ayudando a la mujer a adoptar posiciones le sean más cómodas.

Es mucho más caro un parto en agua que una cesárea, FALSO. En MI PARTO te apoyamos, pregunta por nuestros convenios con hospitales, aseguradoras y tarjetas de crédito.

En MI PARTO te apoyamos para el cuidado de tu salud.

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